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AUTOMÓVILES FERNANDEZ

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¿SABEMOS CUÁNTO MENOS AGARRE NOS DAN UNOS NEUMÁTICOS GASTADOS? LO COMPROBAMOS EN EL JARAMA

noticia 014Hay tres elementos fundamentales en la seguridad de un automóvil: NEUMÁTICOS , amortiguadores y frenos. El NEUMÁTICO es el único elemento de los miles de piezas de un coche que ESTÁ en CONTACTO con el suelo, y de él depende directamente el nivel de agarre que nuestro coche tendrá con la carretera.

En otras ocasiones hemos hablado de los neumáticos de invierno, pero no solo hay que cuidarse de elegir el tipo de neumático que mejor se adapte a nuestras CONDICIONES de uso, sino tener un neumático en buen estado.



Antes de viajar revisar el coche

Aprovechando que Semana Santa está a la vuelta de la esquina, y que muchos conductores se animarán a salir de viaje con su coche, no viene de más recordar revisar los neumáticos: que estén inflados a la presión correcta, que no tengan daños y que no estén demasiado desgastados.
Nosotros mismos podemos comprobar que llevamos unos neumáticos en buen estado, pero en caso de duda siempre nos podemos pasar por un taller para que les echen un vistazo. Una goma cuarteada, cristalizada, con grietas, cortes o mellas no es segura y pide a gritos ser sustituida.

Os comentábamos hace unos días que el 46% de los coches en España tienen más de diez años, y al respecto veíamos también que AHORA, con la crisis y los problemas económicos, vamos menos por el taller, y hacemos solo lo imprescindible. Y también veíamos que las operaciones de cambios de neumáticos han descendido.

DATOS de MICHELIN también confirman esta tendencia a intentar ahorrar a costa de apurar más las ruedas. Si en el año 2009 un 10% de los coches tenían NEUMÁTICOS con un desgaste inferior al límite legal de 1,6 mm, resulta que en el 2011 la cifra ha subido HASTA el 15%.

Y además del desgaste, algunos coches montaban NEUMÁTICOS con daños visibles en la goma: en el 2011 el 19% de los turismos tenían algún neumático con daños que empeoran su comportamiento.

Y hay un último dato que no quiero dejar de CITAR , y del que tal vez no nos percatamos. Un estudio de FESVIAL sobre los accidentes de tráfico en carretera con víctimas mortales achacables a fallos del vehículo, muestra que el 55% de ellos eran debidos a daños en los neumáticos.

Con datos así, todos como conductores deberíamos preocuparnos más por conducir nuestro vehículo en correctas condiciones, por nuestra seguridad y la de los demás.

Curva, esquiva y frenada: el neumático gastado no da la talla

Hace unos días MICHELIN organizó un evento en el Circuito del Jarama, junto con la escuela de conducción del RACE, para mostrarnos con pruebas prácticas las diferencias de agarre y comportamiento que hay entre un NEUMÁTICO nuevo y un neumático gastado. La comparación se hacía en las mismas CONDICIONES : el mismo coche, la misma rueda, pero en un caso estaban nuevas y en el otro gastadas con un dibujo casi al límite mínimo, entre 1,6 y 1,8 mm de profundidad.

La primera prueba que realizamos fue el trazado de una curva cerrada a unos 60 km y sobre PAVIMENTO seco. Conducimos siempre un Suzuki Swift diésel (un coche decente y asequible de lo más convencional, de esos que tú y yo nos podemos permitir comprar) con neumáticos Michelin Primacy, pero uno llevaba todas las ruedas nuevas y el otro llevaba las ruedas traseras gastadas. Primero probamos con el CONTROL de estabilidad (ESP) desactivado.

¿Qué sucede? Pues que el coche con NEUMÁTICOS nuevos consigue trazar la curva, con algo de subviraje y fuerte apoyo, pero la traza. Sin embargo con los NEUMÁTICOS gastados en las ruedas traseras es imposible, de hecho el coche sobrevira violentamente y una de dos, o se tienen muy buenas manos y nervios de acero, o bien el coche se pone mirando HACIA atrás.

Es así, el trompo y quedarse mirando en sentido contrario ESTÁ casi garantizado.

La misma prueba con el CONTROL de estabilidad activado muestra lo útil que es este sistema electrónico, pues el trompo se evita, pero aún así el coche sufre reacciones peligrosas ya que los límites de la física son los que son, y además son muy tozudos.

La segunda prueba la hicimos también con estos mismos Suzuki Swift, se trataba de una maniobra de esquiva a 60 km/h sobre PAVIMENTO seco, pero un poco deslizante. Esto vendría a ser lo que nos tocaría hacer si vamos circulando tranquilamente y de pronto algo se cruza con nuestra trayectoria y damos un volantazo para esquivarlo.

El objetivo era recuperar la trayectoria después de la esquiva a izquierda, pero no es nada fácil. Con el coche con los NEUMÁTICOS nuevos, incluso sin CONTROL de estabilidad, se puede hacer, aunque las reacciones son violentas. Con ESP se hace todavía mejor.

Pero con el coche con los NEUMÁTICOS traseros gastados es casi imposible, de hecho derrapar y quedarse atravesado en el carril es muy fácil.

Estas dos pruebas con los neumáticos traseros gastados TIENE más sentido del que parece. Es habitual cambiar solo una pareja de neumáticos, ya que normalmente los delanteros, en un coche de tracción, se gastan antes, y por ahorrar no cambiamos los cuatro.

Seguro que muchos de vosotros sabéis eso de que los neumáticos en mejor ESTADO deben de ir siempre detrás, pero lamentablemente no todo el mundo se acuerda en la práctica de hacerlo, y cambia las ruedas delanteras, pero deja las NUEVAS delante, en lugar de pasarlas al eje trasero.

Y aquí es donde está el problema. Con ruedas en peor estado detrás, que la zaga del coche haga cosas extrañas o se descontrole es mucho más fácil.

Un neumático gastado no solo es peor cuando llueve

Quiero llamar la atención sobre el hecho de que tanto la curva como la esquiva la hicimos sobre PAVIMENTO seco. Es bastante normal creer que cuando tenemos los NEUMÁTICOS más gastados el comportamiento del coche solo empeora cuando llueve, por eso de que drenan menos agua al tener menos profundidad de dibujo, pero en estas pruebas he comprobado en primera persona que en seco la situación se PUEDE poner también muy fea.

La tercera y última prueba fue una frenada en recta sobre pavimento mojado, con un par de Mercedes-Benz Clase B, uno con todos los NEUMÁTICOS nuevos y el otro con todos los neumáticos gastados cerca del límite legal. En mi caso la hice desde una velocidad de unos 90 km/h.

Los resultados seguro que no sorprenden a nadie: con NEUMÁTICOS gastados se necesitan más metros para detener el coche. Si con los nuevos necesité 27,2 m para frenar (DATOS de GPSde precisión), con los NEUMÁTICOS gastados fueron 31,4 m, y esos 4,2 metros más equivalen a un coche de distancia.

Esto PUEDE suponer una diferencia tan grande como que en caso de frenada de emergencia no alcancemos al coche que nos precede o directamente nos lo llevemos por delante.

Así que recordemos todos como conductores llevar en correcto estado los neumáticos (y también amortiguadores y frenos), y aunque la situación económica no está nada bien, y hay que hacer muchas veces juegos malabares para llegar a fin de mes, ya sea buscando y rebuscando el taller con el mejor precio, la OFERTA o la promoción, no dejemos de cambiar las ruedas cuando toca para así no perder seguridad.

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